¿Quién dijo miedo? Si has tenido la fortuna de encontrar a esa persona con la que compartir el resto de tu vida y que, además, es tan fan como tú de El Señor de los Anillos… ¡Adelante! Haz una boda temática en la que todos los invitados disfruten de la velada, compartiendo vuestros gustos.

Pedida frente Casa Bilbo Bolson

Seguro que Johany sabe bien de lo que hablo, es una de “mis novias” – apelativo que uso con cariño cuando deciden confiar en mi trabajo -.

Tras su romántica pedida de mano, al pie de la Casa de Bilbo Bolsón, donde su futuro esposo se arrodilló para pedirle en matrimonio, llegó a mí impregnada de la mágica atmósfera de Tolkien. Tenía muy claro qué detalles iban a acompañarla el día de su boda.

“Quería un recuerdo que plasmara un poco de nosotros, de nuestra historia, y pensando, se me ocurrieron muchos detalles, y uno de ellos fue quedarme con el recuerdo de los zapatos de mi boda, porque serían los que me harían compañía en un día tan importante, único y especial.”

Encajamos cada elemento de la decoración en un boceto previo, en el que poco a poco íbamos contando su historia.

Boceto Zapatos de novia

Con sus zapatos de novia ya en casa y a la espera de que llegue el gran día, recibo otro email con un encargo totalmente diferente, que por supuesto acepté.

Como si del más bello de los tesoros se tratara, Joa pone en mis manos el Libro Rojo de la Frontera del Oeste, iba a ser su libro de firmas y yo me encargaría del lettering. La verdad es que me encantó la idea.

Días después, es aquí, cuando el novio; Jonatán, hace su aparición. En esta segunda parte fui cómplice de su pequeña sorpresa, – fue tan emocionante… – Incluiría sus retratos dibujados, en las páginas del libro. Un precioso detalle que le daría vida, el toque final.

Me consta que la boda fue todo un éxito, el comienzo de algo precioso.  Mucha suerte y gracias pareja, por permitirme ser parte de vuestra historia. Ha sido un auténtico placer.

“El día de la boda fueron una sensación y la gente quedo completamente flipada y me llamaban friki encantadora porque son una obra de arte, y a última hora que me puse las bailarinas, mis zapatos rodaron por las manos y los pies de todas las invitadas, lo que me llenaba de alegría y orgullo. Gracias por ser parte de nuestro día, de nuestro recuerdo y memoria.”